divorcio express

Divorcio exprés: una forma amistosa de acabar el matrimonio

Una ruptura de pareja nunca es fácil, así que es importante que ambos cónyuges hagan todo lo que está en su mano para que el proceso de divorcio sea lo más sencillo posible. En España existen dos tipos de divorcio: amistoso y contencioso.

La situación ideal es en la que ambos cónyuges son capaces de sentarse a hablar y llegar a un acuerdo sobre las medidas que van a regir el divorcio. Con la asistencia legal de un abogado especializado en derecho de familia, redactan el convenio regulador sobre todas las cuestiones que afectan a la disolución del matrimonio, incluidas las relativas a los hijos.

Una vez redactado y acordado el convenio regulador, se presenta junto con la demanda de divorcio amistoso. Si hay hijos menores, el proceso de divorcio debe llevarse obligatoriamente por vía judicial. En este caso, el juez cita a los cónyuges para que ratifiquen el convenio para proceder a su aprobación. Además, el Ministerio Fiscal debe personarse de manera obligatoria para velar por los intereses y derechos fundamentales de los menores.

Sin embargo, hay muchas situaciones en las que los cónyuges no son capaces de alcanzar un acuerdo, y el divorcio se debe llevar a cabo de manera contenciosa. Tiene un mayor coste económico ya que los cónyuges no pueden compartir abogado, y finaliza con una sentencia de divorcio, en la que el Juez determina las condiciones que van a regir la disolución del matrimonio.

La demanda se presenta en el Juzgado de Primera Instancia de la localidad donde se encuentra el domicilio familiar. La parte demandada puede contestar a la demanda para exponer sus propios intereses. Este proceso conlleva una vista, tras la cual el Juez dicta sentencia.

 

Divorcio exprés: qué es y requisitos

En el año 2015 se aprobó el divorcio exprés, una modalidad del divorcio amistoso o de mutuo acuerdo. Los requisitos son los siguientes: residir en España, no tener hijos comunes menores de edad o discapacitados y hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio.

La principal diferencia con respecto al divorcio amistoso estándar es que el divorcio exprés se lleva a cabo mediante notario. Los cónyuges no deben acudir a los tribunales, lo que agiliza y abarata en gran medida los trámites.

Deben presentar un convenio regulador, para lo cual es necesaria la asistencia de un abogado. Teniendo en cuenta que es un procedimiento de jurisdicción voluntaria, el divorcio exprés requiere que ambos cónyuges estén de acuerdo. Para ello, deben manifestar ante notario la voluntad de divorciarse y aportar el convenio regulador.

Cuando el matrimonio conviva con hijos discapacitados que dependan de ellos o con hijos menores de edad, no puede recurrir al divorcio exprés, aunque sea de mutuo acuerdo. En estos casos, debe intervenir el Ministerio Fiscal para velar por los intereses y derechos de los discapacitados o menores.

 

Consejos para resolver un divorcio

Uno de los principales consejos de los expertos es el de mantener a los hijos al margen de los conflictos matrimoniales. Para los hijos, el impacto psicológico de la ruptura es mucho menor si ven que sus padres cooperan para llegar a un acuerdo por el bien de la familia.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 78,9% de los divorcios en España se resuelven de mutuo acuerdo. Es la opción más ventajosa para los cónyuges ya que se agilizan los trámites y no se alarga la situación de forma innecesaria.

Un buen convenio regulador es clave en un proceso de divorcio exprés. En él, los cónyuges acuerdan todas las medidas patrimoniales y personales, las cuales son de obligado cumplimiento.

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